Monday, February 3, 2014

escepticismo, estoicismo, cinismo


Escepticismo: El escepticismo se remonta a Pirrón de Elis. Su escuela es conocida como pirronismo. El principio central de la filosofía de Pirrón consiste en el balance de tres propiedades: la acatalepsia, la apatía y la ataraxia .

La acatalepsia implica que la manera en que percibimos las cosas no es ni cercanamente la manera en que esas cosas son en realidad. Admitir la ignorancia para Pirrón conlleva a la búsqueda de la paz mental. Ignorancia no implica ignorancia "bruta", sino una ignorancia informada que busca la aplicación del razonamiento lógico y la exposición de su insuficiencia. Son precisamente nuestros juicios apresurados, nuestras intuiciones equivocadas, nuestras creencias dislocadas lo que perturba nuestra ecuanimidad.   

Apatía: la palabra tiene un origen estoico y designa la ausencia de pasiones (páthos = pasión). Los filósofos estoicos consideraron que la felicidad sólo podía alcanzarse cuando se consigue una disposición de ánimo indiferente ante los sucesos o acontecimientos que le tocan vivir. Marco Aurelio lo expresa así: “Has de ser como una roca en la que se estrellan todas la olas” o “El primero precepto: no te dejes impresionar por nada”. Esta paz es la αταραξια (ataraxia).

Lo que hace posible que estas propiedades se cultiven es el epojé.

Epojé: Este término aparece en la corriente escéptica para designar la única actitud razonable ―según este punto de vista― que debemos tener respecto del conocimiento. Sexto Empírico la define como “ese estado de reposo mental por el cual ni afirmamos ni negamos”. Los escépticos griegos más radicales consideraron que nada se podía conocer, que todo tipo de conocimiento se puede poner en cuestión. Cuando afirmamos algo estamos suponiendo que es verdad lo que decimos (como cuando afirmamos “Dios existe”, estamos suponiendo que el juicio “Dios existe” es verdadero); pero también cuando negamos algo estamos suponiendo que algo es verdadero, en este caso un juicio negativo (como cuando el ateo afirma “Dios no existe”, pues está suponiendo que el juicio negativo “Dios no existe” es verdadero).

Otro importantísimo escéptico es Sexto Empírico.

Estoicismo: Fundado por Zenón de Citio en el siglo IV aC. Sus principales figuras son Crisipo (III aC) Seneca, Epicteto y Marco Aurelio (II dC). La felicidad consiste en un tipo de vida conforme a la naturaleza humana, que es racional. Para los estoicos, todo está predeterminado por una Razón Universal o lógos que cuida providentemente de todo lo que existe. En conocer nuestra naturaleza y obedecer a esta Razón universal radica la libertad para el ser humano.

Los estoicos distinguen dos principios: la materia informe o principio pasivo y el Logos o principio activo. Creyeron que sólo las realidades corpóreas pueden obrar realmente, por lo que acabaron concibiendo el Logos o divinidad, al igual que el alma, como algo corpóreo, aunque invisible, perfecto y sutil. Los dos principios, Logos (pneuma) y materia (hylé) están trabados siempre y en todas partes, lo que fomenta una visión panteísta (la divinidad impregna de su ser la totalidad de la realidad). El pneuma o fuerza o espíritu es el poder creador y principio racional que ordena todas las cosas, les da las características que corresponden a su posible mayor perfección y un destino al que no pueden escapar. El Logos, presente en todas las cosas, las conecta o relaciona sutilmente. Estas ideas fomentaron en los estoicos creencias como la de la existencia de una “simpatía universal” entre todas las cosas del Universo.

Otra tesis característica del estoicismo fue la del carácter cíclico de la historia del Universo: a partir del fuego originario y creador (el Logos) y siguiendo un orden determinado, se van creando todas las cosas, van ocurriendo todos los acontecimientos, van desapareciendo todas las cosas y así sucesivamente en un eterno retorno, renacimiento y muerte de lo mismo en idénticas formas y con idénticos destinos (palingenesia). Ser libre es conocer las necesidades establecidas por el Lógos. Para ello se ha de obrar virtuosamente. El sabio es quien procura la paz interna mediante la resistencia frente al sufrimiento y las opiniones de los demás. El lema es “soporta y abstente”. Pero es un soportar con buen ánimo los rigores de la vida. Conseguir ataraxia y apátheia implica la auténtica autonomía moral.

Cinismo: Se denomina escuela cínica (del griego κύων kyon, ‘perro’), denominación despectiva por su frugal modo de vivir, a la fundada en Grecia durante la segunda mitad del siglo IV a. C. El griego Antístenes fue su fundador y Diógenes de Sinope uno de sus filósofos más reconocidos y representativos de su época. Reinterpretaron la doctrina socrática considerando que la civilización tiene efectos negativos, que la felicidad viene dada mediante el seguir una vida simple y acorde con la naturaleza. El hombre siendo parte de la naturaleza, lleva en sí mismo los elementos para ser feliz y conquistar su autonomía. De ahí el desprecio cínico a las riquezas y cualquier otra forma de preocupación material. Las necesidades se multiplican con más necesidades. ¿La solución? Mientras menos necesidades, menos sufrimientos. Esa es la clave de la libertad y la felicidad.

Los cínicos fueron famosos por sus excentricidades, de las cuales cuenta muchas Diógenes Laercio, y por la composición de numerosas sátiras o diatribas contra la corrupción de las costumbres y los vicios de la sociedad griega de su tiempo, practicando una actitud muchas veces irreverente, la llamada anaideia. Ciertos aspectos de la moral cínica influyeron en el estoicismo, pero la diferencia es que la actitud de los cínicos es crítica respecto a los males de la sociedad, mientra que la de los estoicos es de más indiferencia.

Algunas anécdotas famosas de los cínicos:  1- De Diógenes de Sinope:

Cuando Diógenes llegó a Atenas, quiso ser discípulo de Antístenes, pero este no quiso. Ante su insistencia, Antístenes le amenazó con su cayado, pero Diógenes le dijo: "no hay un bastón lo bastante duro para apartarme de ti, mientras crea que tienes algo que decir". Cuando fue puesto a la venta como esclavo, le preguntaron qué era lo que sabía hacer, y él contestó: "mandar, comprueba si alguien quiere comprar un amo". Una vez le preguntaron por qué la gente daba limosna a los pobres y no a los filósofos, a lo que respondió: "Porque piensan que pueden llegar a ser pobres, pero nunca a ser filósofos". Cuando le invitaron a una lujosa mansión le advirtieron de no escupir al suelo, acto seguido escupió al dueño, diciendo que no había encontrado otro sitio más sucio. En un banquete, algunos, para reírse de él le arrojaron unos huesos, como a un perro. Él, acto seguido, les orinó encima, como un perro.

De Antístenes:

Una vez le preguntaron qué había aprendido de la filosofía; respondió: "A ser capaz de hablar conmigo mismo" "Hay que prestar atención a nuestros enemigos, porque son los primeros en descubrir nuestras debilidades". "La virtud del hombre y de la mujer son la misma". Decía que por todo equipaje se debería llevar solo el que en el caso de naufragio, pudiera nadar con él. Al preguntarle qué cosa era mejor para los hombres, dijo: "Morir felices".